Hay días en los que te preguntas en qué momento perdiste el impulso.
Antes tenías ideas, energía, ganas.
Ahora, apenas alcanzas.
Y entonces aparece una frase dura, silenciosa:
“Tal vez ya no soy tan ambiciosa.”
Pero hay algo importante que casi nunca se nombra:
cuando sostienes demasiado tiempo sin apoyo, no se apaga la ambición.
Se agota el cuerpo.
La ambición no desaparece, se cansa
Criar, trabajar, sostener una casa, acompañar emociones ajenas…
todo eso requiere energía real.
Cuando no hay red, cuando no hay pausa, cuando no hay sostén,
el deseo no muere: entra en modo supervivencia.
No es falta de ganas.
Es falta de oxígeno.
El cansancio también tiene historia
Muchas madres y padres no están desmotivados.
Están sobreexigidos.
Se les pidió que pudieran con todo:
-
criar con presencia
-
rendir laboralmente
-
no quejarse
-
no fallar
Y cuando el cuerpo ya no responde, la culpa aparece:
“Debería poder.”
Pero poder no es infinito.
Y el apoyo no es un lujo.
Nombrar la falta de apoyo cambia la conversación
Cuando dejamos de llamarlo “poca ambición”
y empezamos a llamarlo agotamiento,
algo se acomoda.
Ya no se trata de exigirte más.
Se trata de reconocer lo que falta.
A veces no necesitas más motivación.
Necesitas menos peso.
Criar también es un acto colectivo (aunque hoy no lo parezca)
Aunque muchas veces se viva en soledad,
la crianza nunca fue pensada para hacerse sola.
Cuando no hay red:
-
el cansancio se vuelve invisible
-
la carga emocional se internaliza
-
la autoexigencia crece
Y aun así, sigues sosteniendo.
Eso no es mediocridad.
Es resistencia silenciosa.
🌱 Recurso gratuito: Mini-reflexión escrita
Esta mini-reflexión no es para hacer.
Es para leerte.
Un texto breve para:
-
soltar la idea de “falta de ambición”
-
poner nombre al cansancio
-
recordarte que necesitar apoyo no te quita valor
📥 Descarga la mini-reflexión escrita
(Para esos momentos en los que necesitas palabras que sostengan, no que empujen.)
Para cerrar, con verdad
Si hoy no avanzas como antes,
no es porque hayas perdido algo.
Puede ser que estés sosteniendo demasiado sola.
Y eso también merece ser visto,
Y. Vargas. 💬💖
